El tío de los pares y los nones, in memoriam
Santiago Delgado Santiago Delgado Vedlo ahí, gobernando su negocio, como un Papa del Renacimiento repasando la nueva encíclica, o un Rothschild consultando la bolsa. No menos dignidad que ellos, y mucha más naturalidad. Su maestría para sostener el periódico formato sábana, a la par que, con el codo sujeta y vigila el negocio, y, simultáneamente, se rasca comedidamente la sien, es inigualable. Rodin lo hubiera tomado por el auténtico Pensador, en lugar del desnudo fulano que apoya codo en rodilla. Este hombre de la Murcia del medio siglo pasado, lee, piensa lo leído y lo interpreta. A pesar de su pobre salario, perra gorda a perra gorda conseguido, ha gastado una peseta en comprar la prensa. Un gesto que le honra, y que denota a un interesado en la lectura. Una costumbre que no se adquiere en los tiempos malos. Y que nos hace pensar en unos tiempos pasados no hace mucho, donde más lucía su costum...